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Territorio de Coahuila y Texas

Ciudad Acuña, Coahuila, México | 25 de Octubre del 2020

Evaristo Pérez Arreola y la concertación democrática

Historia y ejemplo de un líder y sindicalista universitario

Por: Ing. José Juan Medina Zapata, Cronista de la Ciudad. Evaristo Pérez Arreola nació en San Carlos, Coah., Congregación del municipio de Jiménez, el 12 de enero de 1940, exactamente cuando era la cabañuela de febrero. La candelilla adornaba los faldones de la casa humilde ubicada en la esquina de las calles Pérez Treviño y Benito Juárez, sin número.

Hoy solo queda la noria donde él y sus hermanos sacaban los bidones con agua para los quehaceres del hogar;1940 se ha ido, la casa también, solo quedan los pisos de cemento que brillan con los tenues rayos de sol, sol que da a las calles terrosas y algunas cercas anticuadas con su portería de cedro y los recuerdos de la tía María y la tía Virginia.

El niño fue registrado en el municipio de Villa Acuña, y por nombre llevó Evaristo. Una infancia efímera tuvo en esta Congregación por accidentes del destino ya que su padre tuvo que salir a la serranía acuñense a cubrir jornadas de trabajo, por lo cual dejó en San Carlos a su esposa.

Su infancia en esta Congregación se circunscribió solamente a los periodos de vacaciones tanto en verano como en invierno.

Árbol Genealógico

Evaristo fue el tercero de una familia de ocho: Jesús, Arnulfo (finado) Evaristo, Gilberto, Elva Leticia, Mario, Manuel y Miguel de Jesús Pérez Arreola.

Sus padres fueron el Sr. Jesús Pérez Pérez – quien fuera empleado de la Aduana-, su madre, fue la señora Irene Arreola de Pérez, ambos ya finados.

Sus abuelos paternos fueron don Miguel Pérez Pérez, quien fuera Teniente Coronel en el legendario Ejército Constitucionalista. Él, originario de la colonial y franciscana Villa de Guerrero, Coah.; su abuela, doña Ma. De Jesús Pérez Treviño, también originaria de esta Villa, la Villa del Paso de Francia, la que aun consciente a las ruinas de la Misión de San Bernardo, misión que nunca se cumplió.

Sus abuelos maternos fueron don Evaristo Arreola Rodríguez, nativo de Jiménez, Coah., y Doña Cenobia Torres Cardona, nacida en el ejido el Remolino, perteneciente al municipio de Zaragoza, Coah., antiguamente llamada San Fernando de Austria.

La infancia sigue

Establecidos en la Villa de Acuña, el niño Evaristo fue inscrito en el Kinder, una vez terminado este, la institución inicial la cursó en la Escuela Primaria Federal Coahuila, tipo fronteriza, dicha institución estaba establecida en lo que fueron los cuarteles de los soldados del Capitán Manuel Leal, hoy esquina Calle Ignacio Allende con Miguel Hidalgo.

Su infancia fue como la de todos los niños que provienen de una cuna humilde y como era la tradición y la única fuente de empleo en esta frontera, Evaristo salió a la Calle Real, ahora Hidalgo a limpiar calzado, es decir, bolear, y siguiendo con la tradición de prácticamente todo bolerito, asistía a la Plaza de Toros la Macarena. Evaristo, los lunes se iba al coso taurino a calzar los guantes en las peleas de botana, uno de sus hermanos era quien recogía las monedas y billetes que la clientela arrojaba a los pequeños boxeadores.

Evaristo en su juventud

La situación económico era difícil en la familia numerosa. Así apoyado por su tío en Orizaba, Veracruz, a los 13 años, en 1953, su madre lo llevó hasta la población para que cursara la Educación Secundaria realizándola en el internado #3, para hijos de trabajadores de la Secretaría de Educación Pública. Venía solo cada año.

Los viajes eran largos: 36 horas: Acuña – Allende – México y Veracruz. Cabe hacer mención que este tipo de escuelas fueron creadas por el Gobierno del General Lázaro Cárdenas del Río. Cabe destacar que el apoyo del Dr. Miguel Flores Pérez fue debido a que con el dinero de la venta de la Hacienda de la Candelaria, en Guerrero, Coah., costearon los estudios de él y éste tal vez solidario, apoyó al joven Evaristo.

Evaristo Pérez, fue —podríamos decir—, desde su juventud un joven visionario e interesado por la superación personal. Vio la necesidad de salir para crecer y lo hizo. Un joven que ya para este entonces fraguaba el valor civil que siempre lo caracterizó, así como su capacidad de liderazgo. El niño inquieto de la educación primaria lo seguía siendo ahora de joven pero enfocado en el liderazgo.

De Veracruz a México

Una larga y rica etapa de su existencia la hizo en el crisol de la capital de la república, donde inició sus estudios de bachillerato en la Escuela Nacional Preparatoria, plantel José Vasconcelos, perteneciente a la UNAM. Aquí es donde se integra el Pentatlón.

Evaristo en la UNAM

Sus estudios profesionales los realizó en la Facultad de Derecho de la UNAM. Titulándose con la tesis: La Concertación Democrática: una propuesta mexicana.

Fue el primer Presidente de la Asociación de Estudiante de Acuña en el D.F.

Para este entonces ya había enseñado sus dotes de líder nato que a la postre consolidaría en su larga y fructífera carrera sindicalista, siendo en un principio Secretario del Interior de la Asociación de Trabajadores Administrativos (ATAUNAM) de 1966 a 1969; y luego participando activamente en el movimiento estudiantil del 68.

En 1973 fue electo Secretario General del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la UNAM, cargo en el cual fue reelecto hasta 1980.

Sentó cabeza. Y casó con la Srita. Hilda Graciela Rivera Flores, nativa del Ejido Palestina, en el municipio de Jiménez, Coahuila.

En su matrimonio procreó cuatro hijos: Evaristo Lenin, Olimpia Graciela, Irene Natasha y Tania, todos ellos, Pérez Rivera.

De 1974 a 1977 fue Secretario General de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Universitarios.
En 1975 fue representante del Sindicato Universitario ante el 8vo Congreso de la Federación Sindical Municipal en Bulgaria.

En 1975 asistió al Congreso del Consejo Municipal de la Paz en Moscú.

En 1981 participó en el Congreso en el Consejo Mundial de la Paz y el Desarme en Helsinki, Finlandia.

En 1975, 1976 y 1977, asiste invitado por la Confederación de Trabajadores Cubanos a los festejos de la Revolución Cubana.

La figura y presencia de Evaristo cobra una fuerza inusitada al adherirse los académicos al Sindicato de Trabajadores y Empleados de la UNAM, surgiendo el Sindicato de Trabajadores de la UNAM (STUNAM), responsabilidad que desempeñó en los periodos de 1980 a 1983, 1983 a 1986 y 1986 a 1988. Evaristo fue el artífice del sindicalismo mexicano universitario.

Su alma mater podemos decir que fue la Universidad Nacional Autónoma de México.

Por sus venas corrió la sangre política, militando siempre desde su juventud en la izquierda mexicana, identificándose con el Partido Comunista Mexicano. Con este partido es con el que inicia su camino hacia la presidencia municipal de Acuña.

Secretario General del Sindicato de trabajadores de la UNAM (STUNAM) de 1971 a 1977 y de 1977 a 1989. Posición que supo alternar con su fructífera trayectoria política en su estado natal, Coahuila, principalmente en ciudad Acuña.

Evaristo fue diputado federal en el periodo de 1979 a 1982 y en la legislatura de Coahuila de 1989 a 1992 y 1996 a 1999.

En 1992 funda la Asociación Política Unidad Democrática de Coahuila.

En 1996 lleva a plenitud a Unidad Democrática, logrando su registro como partido político, refrendándolo en 1999, en las elecciones locales.

Fue asesor de la presidencia de la República en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

Autor del libro Concertación Democrática: una propuesta mexicana (1987).
Y luego, Evaristo al fin concretó su sueño: fue Presidente de su pueblo.

Un anhelo que siempre tuvo y logró al fin luego de una larga lucha política, que culmina cuando con el voto mayoritario de los ciudadanos llega a Presidente del municipio que él siempre consideró su pueblo.

Postulado por el partido del Trabajo, luego de una intensa campaña política logra convertirse en el primer presidente municipal de oposición en este municipio para el periodo de 1991 a 1993.

Hombre de gran visión e intuición política, ampliamente solidario, logra transformar el rostro social, político, económico y urbano de su ciudad.

A su visión y ahínco por ver a su pueblo transformado, debemos la remodelación de la actual plaza Benjamin Canales; construyó el primer teatro, ayer Solidaridad, hoy, digna y merecidamente lleva su nombre; construyó la carretera a cuatro carriles hacia los parques industriales; fue gestor ante el gobierno federal del actual Puente Internacional; construyó el libramiento Emilio Mendoza; transformó el legendario Arroyo de las Vacas en un paseo peatonal; construyó el actual corredor turístico en la calle Hidalgo o “calle Real”; todos estos fueron para algunos un soñar despierto de este acuñense, porque así lo platicaba él, antes de ser presidente municipal, y cuando llegó, sus sueños, así como él pensó ver transformado a su pueblo, lo hizo realidad.

Pensó en los niños, jóvenes, adultos y obreros, por ellos gestionó y concretó, el CONALEP, El CECATI, la UA de C, la Universidad Metropolitana, en fin, vio crecer a su propio pueblo en el aspecto social, político y educativo.

A él le debemos tener hoy en día un pueblo más democrático, más politizado.

Inquieto político, creador de la Asociación Política Unidad Democrática de Coahuila, la que posteriormente lograría -con un arduo trabajo en todo el estado, registrar como partido político de la entidad.

Evaristo fue sometido a varias operaciones, en una de ellas finalmente falleció, en la ciudad de México, a las 19 horas del 21 de enero del 2002.

Sus restos fueron trasladados a esta ciudad donde se le rindió un merecido homenaje y donde fue sepultado.

Su herencia vive, su obra perdura, su ideología fue sembrada también en hombres de firmes convicciones, su filosofía política es perene en la figura de su esposa y de sus hijos, sobre todo de su hijo Lenin que ha abanderado la causa noble y progresista de su padre.

Evaristo, materialmente ha muerto, pero en la obra que nos legó está más vivo que nunca; porque el eco de su voz se escucha en cada calle que recorrió, en cada colonia que visitó, en cada tribuna que legisló, solo como él supo hacerlo.

¡Evaristo vive, la lucha sigue!
¡Hasta la victoria! ¡Venceremos!

Etiquetas: , Acuña, biografía, El Vare, EPA, Evaristo Lenin Pérez Rivera, homenaje


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