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Ciudad Acuña, Coahuila, México | 19/11/2017


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Nuestras Patronas

- las de Frontera y Dignidad

“Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. Mateo 25:40

Por Ramiro Gómez Caldera

Ciudad Acuña Coah. 06 de abril del 2017. La Bestia, ese energúmeno de acero que atraviesa o atravesaba medio país, al sur, y que trae o traía desde Chiapas, Oaxaca y Veracruz bocanadas de migrantes e indocumentados, duerme ya el sueño de los justos.


Sin embargo, los indocumentados no acabaron con el fin de La Bestia. Cientos de Centroamericanos, o del sur del continente o incluso, asiáticos o africanos, ya no se diga mexicanos que buscan el sueño americano, llegaron y todavía siguen llegando hasta aquí.

Allá en el sur, las Patronas, esas mujeronas llenas de amor por la humanidad les lanzaban agua y bolsas con alimentos a los montados de trampa en La Bestia que iban al norte, o venían o vienen, atraídos por el sueño de mejorar sus vidas y la de sus familias que se quedan allá.

Pero aquí también tenemos Nuestras Patronas, bueno acá no se les conoce así aunque hacen lo mismo desde hace 20 años o más. Son las damas que junto con el padre Pedro Pantoja cristalizaron un sueño, ayudar a sus (nuestros) hermanos connacionales deportados de Estados Unidos por esta frontera.

Esos jóvenes y algunos no tanto, deportados, ahora solos, ahora con niños o niños solos y mujeres, no tenían a dónde llegar y se quedaban en la calle o en la acera, pidiendo literalmente limosna.

Todos los hemos visto a lo largo de los años, en esta frontera: andrajosos, sucios, sin ropa, sin ilusiones y sus sueños rotos, algunos heridos, otros enfermos, piden para comer, piden para pernoctar y piden para viajar a sus lugares de origen a ver a sus familias.

Esto lo vio, lo vivió y lo sufrió el padre Pedro Pantoja, de la Parroquia de Guadalupe, de la Iglesia de Fátima, impulsor, junto a un grupo de mujeres y hombres acuñenses, del programa nacional Frontera y Dignidad en esta y otras ciudades.

El padre Pantoja estuvo aquí a cargo de la iglesia de Fátima, adscrita a la parroquia de Guadalupe, bajo la Diócesis de Saltillo en ese entonces con el Obispo fray Raúl Vera.

En ese tiempo hace ya 20 años, junto con damas voluntarias, emprendió el proyecto de hacer por otros lo que Cristo les pidió a sus discípulos. Lo que hagas por mis hermanos lo hiciste por mi.

El sueño de ese padre hoy en Saltillo y las damas voluntarias Nuestra Patronas, se ha cristalizado en el Comedor EMMAUS, primero y hoy Albergue y Comedor.

Desde su fundación hace 20 años y hasta hoy, en este albergue han pasado cientos de hermanos connacionales, centro y sur americanos, llenos de penas y tristezas.

Ahí en ese albergue, hoy a la vera del Río Bravo, muchos mexicanos y extranjeros han recibido hospedaje, alimentos, ropa, atención médica y medicinas, apoyo espiritual y sobre todo respeto y dignidad.

Esta labor ha estado a cargo, por años, por lustros, de Las Patronas, Nuestras Patronas, almas llenas de bondad y amor por sus semejantes.

¿Quiénes son esas patronas fundadoras con el apoyo de sus esposos, hijos y hermanos?
La señora Leticia González de Tamez, apoyada siempre por su esposo César Tamez (QEPD), Diana y Nicolás Prado, Dalila y Oscar de los Santos y Susana González.

Las patronas, Lety, Diana, Dalila y Susana, y otras muchas mujeres voluntarias bajo la guía del padre Pedro Pantoja muy querido en esta comunidad emprendieron el proyecto Frontera y Dignidad.

Primero en un lugar rentado, ofrecieron durante dos años, una comida a los connacionales o extranjeros deportados por esta frontera que han sido miles, apoyo espiritual, legal, social y económico.

Lugo ya con un terreno en comodato, iniciaron la construcción y lograron al fin tener su propio local conocido hoy como El Comedor EMMAUS, a unos metros del Río Bravo, en la frontera con los Estados Unidos.

El Albergue – primero para hombres, y luego para mujeres y niños-, fue un lugar de reposo pero también de refugio donde no entraban ni la PGR, ni el INM, ni la policía estatal o municipal a perseguir a los migrantes.

Duras luchas vivieron estas mujeres para lograr junto con el padre Pedro Pantoja, el refugio de migrantes, lleno de historias de llantos, tristezas y desolación, pero también de grandes satisfacciones.

Aquí hay muchas historias de vida, pero también de la vida de estas mujeres que con el apoyo de sus esposos, de sus hijos y amigas merecen ser contadas, por la solidaridad, el desprendimiento, la humanidad de estas damas que nada, o casi nada han recibido pues no han sido reconocidas por su labor altruista aunque lo merecen y mucho.

Lo han hecho en silencio, y lo siguen haciendo porque no les interesa el reconocimiento público, sino hacer el bien a sus semejantes, en este caso a los migrantes, que para ellas no son indocumentados ni mojados, sino seres humanos que necesitan mucho de nuestro apoyo.

Se fue el padre Pedro Pantoja, se partió la diócesis de Saltillo en dos, una nueva se creo con el padre Loncho, la de Piedras Negras, mientras que al Obispo fray Raúl Vera, sus diócesis se lo llevó, pero su proyecto – el comedor, albergue y refugio la Casa del migrante EMMAUS-, quedó aquí en buenas manos.

Y de vez en cuando vienen aquí el padre Pedro Pantoja, y el Obispo Raúl Vera, a ver cómo va el refugio, el comedor, el albergue EMMAUS, y este sigue funcionando, y sigue recibiendo migrantes y sigue siendo un lugar de apoyo espiritual para los migrantes.

Cada viernes de la Cuaresma se monta ahí el Vía Crucis de Semana Santa. Para recordarnos que tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, y para ver el sufrimiento del rostro de Cristo en la cara de cada uno de los migrantes deportados de USA por esta frontera.

Bueno, no todos lo vemos, (el rostro de Cristo) pero ellas sí, las (nuestras) Patronas del proyecto de Frontera y Dignidad, del Comedor EMMAUS.

Y los indocumentados, los mojados, los migrantes que murieron de insolación, ahogados en el Río Bravo, picados por alimañas, deshidratados y asesinados, hombres, mujeres y niños, que Dios tuvo a bien llevarse al cielo, seguramente les abrirán las puertas del paraíso a estas mujeres, en su momento, por que todavía tienen mucho bien que hacer aquí en la Tierra.

Porque el proyecto Frontera y Dignidad para el migrante es permanente. Y está más vivo que nunca.

Ver el video de Lety Taméz, una de Nuestras Patronas: https://www.facebook.com/ramiro.gomez.353250/videos/10212808670560022/

Ver el video de migrante en el Albergue EMMAUS: https://www.facebook.com/ramiro.gomez.353250/videos/10212743380727817/

Ver el video de Lety Taméz en el Albergue EMMAUS: https://www.facebook.com/ramiro.gomez.353250/videos/10212743342286856/

Video de La Bestia llena de migrantes: https://www.facebook.com/alachigadaelmigue/videos/874435706002112/


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